Honeypot: El Panal de Abejas Que Atrae Hackers
Los ciberdelincuentes están permanentemente buscando vulnerabilidades en los sistemas, principalmente de las empresas, con el oscuro objetivo de acceder a información sensible. Sin embargo, un ciberataque no se produce de forma espontánea, sino que es la consecuencia de días o semanas de estudio por parte de los “hackers”. Existen muchas herramientas de defensa para la ciberseguridad. Las VPN, el uso de proxys, antimalware y antivirus son algunas, y últimamente se está escuchando acerca de una herramienta llamada honeypot. ¿Qué es honepot? ¿Tiene el mismo efecto que una ransomware VPN o VPN software? ¿Cómo funciona?
Los Honeypots
Un Honeypot es un sistema trampa o señuelo creado para simular una computadora o un servidor de una empresa, y cuya función es recopilar información sobre los hackers que sirva para tratar de identificarlos. También pueden emitir una alerta de intento de ataque o pueden estar diseñados para ralentizar el hackeo. Sin embargo, no funcionan como repelentes de los ataques, sino que se utilizan como distracción para que no perjudiquen los servidores reales.Categorías y Clasificación
Los honeypots de investigación están configurados para recopilar información de los hackers a medida que van progresando dentro del sistema emulado. Este tipo, al igual que las VPN software, es muy usado por los organismos gubernamentales de seguridad, ejércitos e investigadores de ciberseguridad. La intención es identificar lo mejor posible a los atacantes y los métodos que emplean, para poder desarrollar estrategias y programas de defensa. Los de producción son señuelos usados por las empresas para proteger sus datos. Suelen integrar sistemas de detección de intrusiones.Por otro lado, existen honeypots de alta interacción, diseñados para emular sistemas de producción completos, con datos y servicios, por lo que requieren de muchos recursos para funcionar. Suelen ser virtuales, ya que se crean varios Honeypots de este tipo que recreen diferentes sectores de producción. Los de baja interacción se encargan de emular los sistemas y servicios más pretendidos por los hackers. También son virtuales y ocupan pocos recursos. Pero también son más fáciles de detectar por parte de los ciberdelincuentes. Por último, los puros son sistemas de producción completos y funcionales, conectados a la red de la empresa. Son los más creíbles, pero al mismo tiempo los más riesgosos para la seguridad de la empresa.