Apps con Seguridad en Línea En Tiempos del COVID-19
La pandemia del COVID-19 cambió para siempre nuestra relación con la tecnología. Durante los confinamientos, las aplicaciones móviles se convirtieron en la ventana al mundo: videollamadas familiares, clases en línea, visitas virtuales a museos, juegos compartidos a distancia. Aquella época pasó, pero las costumbres que nacieron entonces se quedaron: hoy seguimos socializando, trabajando, estudiando y entreteniéndonos a través de la pantalla mucho más que antes. Y la lección más importante de aquellos días sigue plenamente vigente: cuanta más vida hacemos en línea, más importa la seguridad. Asegúrate de tener una VPN y de aplicar unos hábitos básicos.
Apps para seguir con nuestra vida social
Las categorías de aplicaciones que nos salvaron durante el encierro siguen siendo las que más usamos para mantener el contacto y el entretenimiento compartido:
- Videollamadas grupales — las apps de videoconferencia dejaron de ser una herramienta de oficina para convertirse en el salón donde se celebran cumpleaños, reencuentros y partidas de juegos con amigos a distancia.
- Museos y cultura virtual — grandes pinacotecas del mundo, como el Museo del Prado, el Louvre o los Museos Vaticanos, mantienen visitas virtuales y colecciones digitalizadas que puedes recorrer desde el sofá, muchas veces gratis.
- Visionado compartido — aplicaciones y funciones integradas en las plataformas de streaming permiten ver una película o una serie de forma simultánea con quien elijas, con chat incluido, aunque estéis a miles de kilómetros.
- Juegos multijugador y trivias — desde juegos relajantes de cultivar islas hasta trivias competitivas con amigos, el juego en línea se consolidó como forma de quedar sin salir de casa.
- Comunidades de recomendaciones — apps y redes donde los usuarios comparten opiniones sobre películas, series, libros, música y juegos, perfectas para decidir el próximo maratón.
La oferta es infinita. Lo más sano sigue siendo lo que ya intuíamos entonces: repartir el tiempo entre el ocio digital, el estudio o el trabajo y la actividad física.
Los riesgos que llegaron para quedarse
El auge de la vida digital trajo consigo un auge paralelo del cibercrimen. Durante la pandemia, los fraudes en línea se dispararon, y esa ola nunca bajó del todo: phishing cada vez más convincente, apps falsas que imitan a las populares, robos de cuentas y estafas en plataformas de compra. Los niños y adolescentes, que pasan cada vez más horas conectados, son especialmente vulnerables.
Por eso conviene mantener unos hábitos básicos en toda la familia:
- Descarga las apps solo de las tiendas oficiales y revisa los permisos que pides conceder.
- Usa contraseñas únicas y activa la verificación en dos pasos en las cuentas importantes.
- Configura el control parental en los dispositivos de los más pequeños y habla con ellos sobre los riesgos de compartir datos con desconocidos.
- Desconfía de enlaces y ofertas que lleguen por mensajería, aunque parezcan enviados por conocidos.
Una limpieza pendiente desde la pandemia
Aprovecha para hacer algo que casi nadie hizo: limpiar. Durante los confinamientos instalamos decenas de aplicaciones que ya no usamos, y cada una conserva permisos, datos y, a veces, una cuenta abierta. Repasa tu teléfono y elimina las apps olvidadas, cierra las cuentas de servicios que no volviste a tocar y revoca los permisos de ubicación y micrófono que concediste con prisa. Menos aplicaciones significa menos superficie de ataque y menos datos tuyos repartidos por ahí.
Navega con seguridad en línea
Y no descuides la pieza que protege todo lo demás: la conexión. Una VPN cifra todo el tráfico de tus dispositivos, de modo que nadie puede interceptar tus datos ni espiar tu actividad, y oculta tu dirección IP real, protegiendo tu ubicación y tu identidad. Cuando los niños se conecten para hacer sus tareas o jugar, y cuando tú hagas tus compras y operaciones en línea, ten la VPN activada en todo momento.
Le VPN protege hasta 5 dispositivos simultáneamente con una sola cuenta —ideal para cubrir a toda la familia—, con aplicaciones para Windows, macOS, iOS y Android, protocolos modernos como OpenVPN y WireGuard y servidores en más de 100 ubicaciones en todo el mundo. Las apps móviles incluyen además protección frente a amenazas basada en DNS, que bloquea webs maliciosas antes de que carguen: una barrera extra muy valiosa cuando los dispositivos pasan por muchas manos.
La vida digital que aprendimos en tiempos del COVID-19 ya es simplemente la vida. Vívela con tranquilidad: protege a toda tu familia con Le VPN, con garantía de reembolso de 30 días en tu primera compra.