¿Cómo Funciona el Cifrado de Datos? Las 7 Cosas Más Importantes Que Debes Saber Sobre El Cifrado De Datos
El concepto básico del cifrado de datos es muy sencillo: dos partes comparten claves para cifrar y descifrar la información que se envían, de modo que si los datos son interceptados por el camino, resultan ilegibles para el interceptor. La idea es simple; la realidad, no tanto. Todo buen sistema busca el equilibrio entre velocidad y seguridad: la información debe viajar rápido, pero siempre protegida. Una VPN es un buen ejemplo de cifrado rápido y seguro - los proveedores premium como Le VPN se centran en que el usuario nunca quede expuesto, con tantas redundancias que a cualquier ladrón de identidades le resultaría más fácil inventarse una persona desde cero que robarle la suya.
El cifrado no es nada nuevo - en realidad es más antiguo que la escritura misma - , pero con las computadoras los códigos se volvieron muchísimo más complejos… y también los procesadores que intentan romperlos. Aun así, el punto débil del cifrado rara vez es el código: casi siempre son las personas en ambos extremos. Si quien tiene la clave es quien roba la información, no hay código en el mundo que resista.
¿Qué es el Cifrado de Datos?
Explicado sin rodeos: cifrar es alterar la forma de los datos para que sean inútiles salvo que se lean de cierta manera - con la clave de descifrado correspondiente. Hay dos tipos principales: el cifrado simétrico, donde emisor y receptor usan la misma clave para cifrar y descifrar, y el asimétrico, donde se usan claves distintas - una pública para cifrar y una privada para descifrar. Entre ambas claves, lo único visible para un espectador no deseado es un texto cifrado que parece un montón de símbolos aleatorios. Y como cualquier dato - audio, video, fotos - puede representarse de forma textual, todo puede cifrarse igual de bien.
Una advertencia antes de continuar: “el cifrado es aburrido”. En las películas hay agentes secretos leyendo mensajes codificados con un Martini en una mano; en la realidad, quienes hacen este trabajo son matemáticos altamente capacitados puliendo algoritmos y claves para que el cifrado resista cualquier ataque. Menos glamur, mucha más eficacia.
Breve Historia del Cifrado
La información es poder, ahora y siempre. Los primeros “cifrados” ni siquiera eran escritos: eran señales de cuerno con las que los comandantes ocultaban sus órdenes al enemigo. De la antigüedad nos llega el cifrado por sustitución - intercambiar una letra por otra, el clásico de los anillos decodificadores de las cajas de cereales: un cifrado simétrico simple pero funcional. Con el tiempo, el cifrado y el criptoanálisis se sofisticaron: del lenguaje se pasó a las matemáticas, y de la aritmética simple a cálculos donde las letras ya solo representan otros cálculos igual de difíciles.
¿Qué Significa el Cifrado de Datos Hoy?
Hace ochenta años era fácil distinguir a quienes querían robar datos: llevaban uniforme. Hoy la lista va desde representantes de gobiernos convencidos de ser los buenos, hasta gerentes corporativos dispuestos a todo por una ventaja, pasando por solitarios en cualquier rincón del planeta que roban tarjetas de crédito solo para demostrar que pueden. Y ya no buscan secretos nacionales: buscan su información personal. Quizá no tenga mucho dinero en el banco, pero puede tener buena calificación crediticia - suficiente para que alguien saque una tarjeta a su nombre y acumule miles en deudas antes de que usted se entere. No es que alguien le apunte personalmente: es que, si su información es fácilmente accesible, usted es el objetivo fácil frente a quien navega cifrado y anónimo por un túnel VPN.
7 Cosas que Debe Saber sobre el Cifrado de Datos
1. No existe el código irrompible
Los códigos los hacen personas - y aun cuando los hacen máquinas, esas máquinas las hicieron personas. Los cifrados modernos exigirían cantidades absurdas de tiempo y procesamiento para romperse por fuerza bruta, pero la historia enseña que todo se rompe con el tiempo: por eso los estándares se actualizan constantemente. Si alguien le declara un código “inviolable”, pregúntese por qué lo cree - recuerde el Titanic insumergible - y prefiera siempre los sistemas que asumen el fallo y se preparan para él.
2. Es más fácil atacar a un ser humano
La mayoría de los atacantes ni se molesta en romper el cifrado: es mucho más fácil llamar por teléfono fingiendo ser del banco que interceptar un túnel VPN. En esos casos el código no se rompe - simplemente la clave acaba en las manos equivocadas. La ingeniería social sigue siendo el ataque número uno: desconfíe de cualquiera que le pida credenciales, por legítimo que parezca.
3. No se pinte como objetivo
La mayoría de las brechas ocurren porque el atacante sabe a quién apuntar. Presumir de estilo de vida y cuentas bancarias en redes sociales - el famoso “flexing” - es la mejor manera de poner una diana sobre sus datos. Con discreción, incluso una protección modesta basta; sin ella, ni el mejor cifrado le libra de un adversario motivado y con recursos.
4. Manténgase anónimo
El reverso del punto anterior: cuanto más oculte su identidad en línea, mejor. Enmascarar su IP con una VPN no solo protege su conexión con un túnel cifrado, sino que agrupa su tráfico con el de miles de personas. Desde la perspectiva de un atacante, invertir recursos enormes para acabar descubriendo a alguien que solo mira videos de gatos es un pésimo negocio - hay formas más baratas de conseguir esos videos.
5. Redundancia, redundancia, redundancia... redundancia
¿Por qué tantas medidas de seguridad superpuestas? ¿Acaso son débiles individualmente? Al contrario: los profesionales saben que nunca hay redundancia de sobra. Los estándares modernos como AES usan claves de 128, 192 o 256 bits - prácticamente irrompibles por fuerza bruta con la tecnología actual - y aun así se combinan con capas adicionales. Le VPN utiliza cifrado fuerte de nivel profesional en sus protocolos - WireGuard, OpenVPN y Stealth WireGuard - y mantiene servidores en más de 100 ubicaciones para cambiar de servidor al instante si hiciera falta.
6. No deje rastros
Como dijimos, los cifrados no suelen romperse por fuerza bruta, sino explotando los puntos débiles alrededor: los rastros que dejan las cookies, los comentarios y la actividad cotidiana alimentan el criptoanálisis y el perfilado sin necesidad de atacar servidores. Limpie sus cookies con regularidad, limite lo que comparte y navegue tras la VPN.
7. Si no paga por el servicio, el producto es usted
La expresión más repetida de internet se aplica de lleno aquí. Desconfíe de quien ofrezca “gratis” una VPN, un antivirus y el cifrado más avanzado, especialmente si adorna la oferta con siglas de agencias gubernamentales. Los protocolos de cifrado serios son de código abierto y públicos - lo que los hace fuertes es cómo se usan - , y quienes prometen magia gratuita suelen estar reclutándole para el ataque de intermediario (MITM) que planean ejecutar contra usted. Use siempre servicios confiables, con trayectoria, buenas reseñas y capacidad de explicar su protección - compañías como Le VPN, con años de historial y contacto constante con su comunidad.
No Tenga Miedo de Estar en Línea
Cuando se habla de seguridad de datos, el tono suele ser sombrío. No se contagie: sea prudente, pero disfrute de internet. Dedique un poco de tiempo cada mes a su seguridad - VPN activa, sistema operativo actualizado, protocolos habilitados - y su tiempo en línea será tan seguro como relajado.
Conclusión
El cifrado es una idea antigua, pero a diferencia de los tiempos en que solo servía a reyes y generales, hoy es importante para todos: todos producimos información privada a diario y necesitamos asegurarla. Tener un servicio VPN confiable como Le VPN para enmascarar su IP y cifrar sus conexiones - con hasta 5 dispositivos por cuenta y garantía de reembolso de 30 días en la primera compra - es probablemente la mejor manera de mantenerse protegido. Puede empezar comprobando qué revela su conexión en la página pruebe su dirección IP. Combine el cifrado fuerte con un poco de sentido común, y su estadía en internet será de lo más agradable.
Sobre el autor
Redactora del blog de Le VPN
Paola Rinaldi es una traductora, transcriptora y escritora freelance que colabora con Le VPN desde julio de 2015 administrando las redes sociales, traduciendo artículos originales del inglés y escribiendo habitualmente en el blog en español.
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